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Asociación uruguaya de Digitopuntores 

La Asociación está formada por un grupo de personas con mucha fuerza de acción, convencidos de su camino y buscando que el amor que esconde la generosa Naturaleza y el interior del ser humano produzca frutos en las manos, a través de la Digitopuntura y otras formas de Medicina Natural. El 10
de marzo de 2001 se crea la Asociación Uruguaya de Digitopuntores de Centro DEI, sin fines de lucro y con su debida Personería Jurídica.


Los objetivos de la Asociación son:

  • Profundizar en los temas relacionados a Digitopuntura y Medicina Natural buscando el crecimiento como seres humanos en lo personal y como grupo.

  • Seguir la Ley del Universo, que es la Ley del Amor.

DIRECTORIO

  • Presidente: Ernesto Iraola

  • Vice-presidente: Teresita Fitipalde

  • Secretaria: Natividad Martínez

  • Tesorera: Rosana Rodríguez

  • Secretaria de Actas: Nancy Salaberry

ACTIVIDADES, BENEFICIOS, DETALLES

Según sus Estatutos, para ser socio de la Asociación se necesita ser alumno o ex-alumno del Instituto de Educación Centro DEI, previa aprobación del Directorio.  Cada vez más aumentan los socios.

 

Dentro de las actividades, los primeros viernes de cada mes (a menos que en alguna ocasión se cambie por algo puntual), de 20:00 a 21:30 hs se realizan reuniones en su sede social (el Instituto Centro DEI), donde se brindan charlas o actividades formativas. Los temas siempre están relacionados a los fines de la Asociación en cuanto a continuar profundizando en Medicina Natural y técnicas que ayuden a mantener o equilibrar la salud del ser humano, y ayudar a crecer a cada socio en lo personal y como grupo.

Algunas de las charlas que tuvieron lugar fueron sobre: Musicoterapia; Inteligencia Emocional; Cuencos Tibetanos; Conocerse es Sanarse; Año 2012; Medicina Cuántica; Radiestesia; Aromaterapia; Flores de Bach; los Chakras; Cocina macrobiótica; Numerología; Fotografía Kirlian; Feng Shui; Shiatsu Zen; cómo construirse una huerta orgánica; Biodescodificación; Bioneuroemoción; Ayurveda y otros tantos y tantos temas durante estos 18 años de vida que tiene la Asociación.

Dentro de los beneficios que gozan los socios es la obtención de camillas a un bajo costo, y otros artículos relacionados. También cuenta con una biblioteca con más de 200 libros y textos al alcance de todos, como CD de música varios.

Una de las actividades, diría yo, “tesoro” de la Asociación, son  los “Encuentros de tres días”. Estas jornadas se realizan dos veces al año, por el momento en el Balneario La Tuna, en una casa con una espléndida comodidad y capacidad para todos. En el primer Encuentro fuimos 25 participantes. Hoy en día, en más de un Encuentro superamos el número de 80. Sí, 80 socios abocados durante viernes, sábado y domingo, a compartir, aprender y crecer. El 9,10 y 11 de noviembre 2018 se realizó el Encuentro Nro 33, en esta ocasión con cerca de 50 participantes. La actividad que se desarrolla en ellos es muy variada: desde charlas formativas, dinámicas grupales, teatro, juegos y prácticas. La alimentación durante la jornada es de maravilla ya que entre los socios tenemos el impecable aporte de uno de ellos, Daniel, que tiene panadería y otro que es repostero y cocinero. Qué más pedir.

Pero lo más importante de todo es que no alcanzan las palabras para contar el crecimiento personal que se logra. Van pasando los días, los meses y los años, y cada vez más se plasma en la realidad de la vida de varios socios, cambios “sustanciales” de vida que han permitido una evolución personal totalmente positiva. Siempre comento a mis alumnos que el pasado no se puede borrar, lo que fue, fue y sigue siendo, lo cual marca con tinta indeleble el cumplimiento de los fines de la Asociación.

Si bien felicito a todos los socios, pienso en los Pilares que sostienen la existencia de la misma, como lo son varios de los socios fundadores y otros que se han unido, los cuales trabajan sin nombre, detrás de pantalla, y que sin su aporte no sería lo mismo.

¿Has tenido alguna vez la experiencia de que alguna persona te diga: “gracias a lo que recibí en la Asociación ha cambiado mi vida; ustedes son como parte de mi familia; puedo diferenciar mi vida antes y después de haber conocido a este grupo de personas”? Es fuerte. Es muy fuerte y profundo. Pues le agradezco a Dios porque palabras similares, o iguales, las he escuchado repetidas veces en todos estos años como un integrante más de la Asociación. La fuerza de amor que tiene esta familia, sin lugar a dudas está potenciada, aumentada, por algo Divino, que no permite destrucción sino construcción y crecimiento. Un grupo que por la actitud de vida personal y grupal, tiene la protección del Universo. Y así como la Naturaleza, no retrocede nunca, no da marcha atrás, y de la misma manera que el mar, lentamente se encarga de dejar fuera lo que no sirve, lo que lo destruiría, para continuar reinando en equilibrio con todas aquellas criaturas que busquen lo mismo, el mismo fin, cada uno desde su lugar, pero con la misma meta.